Mousse de Palta y Cacao con Pasta de Maní Cacao Chañar y Frutillas
Tiempo: 10 minutos + 1 hora de frío | Porciones: 4 | Vegano · Sin gluten · Sin lácteos · Sin azúcar añadida
Un postre cremoso con pasta de maní cacao chañar chilena que no necesita horno ni azúcar. La palta le da una textura sedosa, el plátano maduro aporta el dulzor natural y el cacao amargo con chañar le da una profundidad de sabor que se nota desde la primera cucharada.
Ingredientes
Para el mousse:
- 2 paltas maduras grandes
- 2 plátanos maduros
- 4 cucharadas de Pasta de Maní Cacao Chañar Troja
- 2 cucharadas de cacao amargo en polvo
- ¼ taza de leche vegetal (avena o almendra)
- 1 pizca de sal
Para servir:
- 1 taza de frutillas frescas en láminas
- 1 cucharada de pasta de maní cacao chañar para decorar (opcional)
Preparación
El mousse:
- Prepara las frutas. Pela las paltas, retira el cuesco y pícalas en trozos. Pela los plátanos y córtalos en rodajas.
- Tritura. Pon la palta, el plátano, la pasta de maní cacao chañar, el cacao en polvo, la leche vegetal y la pizca de sal en la juguera o procesadora.
- Procesa. Tritura 1 a 2 minutos, raspando las paredes si es necesario, hasta obtener una crema suave, sin grumos y de color uniforme.
- Prueba y ajusta. Si lo quieres más dulce, agrega medio plátano más. Si queda muy espeso, suma una cucharada de leche vegetal.
El frío:
- Reparte. Sirve el mousse en cuatro vasos o copas pequeñas.
- Refrigera. Cubre con film y lleva al refrigerador por al menos 1 hora para que tome cuerpo.
Montaje:
- Decora. Antes de servir, coloca las láminas de frutilla encima de cada vaso.
- Termina. Si quieres, agrega un poco de pasta de maní cacao chañar en la superficie. Sirve frío.
Consejo: el mousse se oxida con el aire, así que conviene taparlo bien con film en contacto con la superficie. Dura hasta 2 días en el refrigerador.
¿Por qué usar Pasta de Maní Cacao Chañar Troja?
Esta pasta une el cacao amargo con maní seco tostado y chañar, un fruto nativo del norte de Chile. El resultado es una crema de sabor intenso y textura suave, que se integra fácil en desayunos, colaciones y postres. Está elaborada sin conservantes ni preservantes, según la ficha técnica del producto, y es una forma simple de llevar a la mesa los sabores del territorio.
